Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif, ha rechazado hoy las conclusiones de un informe de la Guardia Civil que apunta a una rotura de carril detectada 22 horas antes del accidente de Adamuz del 18 de enero. Según Marco, los circuitos de vía no son fiables para detectar roturas y el informe interpreta mal los datos técnicos. Adif defiende su mantenimiento y niega negligencia.
Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif, ha salido al paso este 13 de abril de un informe de la Guardia Civil remitido el 27 de marzo a la jueza de Montoro. El documento policial indica que los sistemas de Adif detectaron una caída de tensión de medio voltio a las 21:46 del 17 de enero en el kilómetro 318,681 de la línea Madrid-Sevilla, compatible con una rotura de carril que causó el descarrilamiento del tren Iryo y la colisión con un Alvia, dejando 46 muertos.
Marco ha asegurado que "los circuitos de vía no son un método fiable para detectar una rotura de carril, lo dicen los expertos internacionales". Ha enfatizado que no existe ningún sistema de detección en tiempo real de roturas y que la caída de tensión, por debajo del umbral de alarma de 0,780 voltios, no generó alerta porque el sistema es para localizar trenes, no anomalías. "Hay un nivel de tecnicismo tal, que evidentemente no está bien interpretado", ha añadido.
El presidente de Adif ha cuestionado la fidelidad del informe respecto a declaraciones de Hitachi, fabricante del sistema, que verbalmente indica que no refleja su testimonio. Ha defendido la actuación de la empresa: "Hemos custodiado todos los materiales y admitimos que los hemos manipulado, pero con autorización judicial". Niega falta de mantenimiento y recuerda compromisos del Gobierno para aumentar gasto en vías a más de 1.800 millones anuales y contratar 3.650 trabajadores.
Mientras, las víctimas de Adamuz convocan manifestaciones en Madrid para exigir más seguridad ferroviaria. La investigación continúa pendiente de peritajes.