Renfe ha iniciado la licitación para adquirir 30 trenes de alta velocidad capaces de circular a 350 km/h, con un coste inicial de 1.650 millones de euros y un valor global estimado de 4.145 millones. La operadora estatal busca reemplazar sus unidades más antiguas y ha suspendido temporalmente el proyecto de conexión directa Madrid-París por trabas administrativas en Francia.
Renfe ha formalizado el proceso de licitación para la compra de 30 nuevos trenes de alta velocidad, según el pliego publicado en la plataforma de contratación del Estado. El contrato inicial asciende a 1.650 millones de euros, con opción para 10 unidades más que elevarían la cifra a 2.150 millones, aunque el valor total estimado, incluyendo mantenimiento, alcanza los 4.145 millones.
Las empresas tienen hasta el 21 de abril para presentar ofertas, con un plazo de ejecución de 78 meses. Fabricantes como Alstom, Siemens e Hitachi compiten por el pedido, que reemplazará las 22 unidades de la Serie 100, en servicio desde 1992. Las entregas comenzarán con cinco trenes en los primeros 40 meses, seguidas de una unidad cada mes y medio.
Los nuevos convoyes deben ofrecer al menos 450 plazas en dos clases, ser accesibles para personas con movilidad reducida y contar con espacios para cafetería. Renfe busca modernizar su flota ante el crecimiento de la demanda en corredores de alta velocidad y media distancia, tras incidencias recientes como el accidente del 18 de enero en Adamuz, que causó 46 víctimas mortales.
Paralelamente, la compañía ha suspendido temporalmente su proyecto para unir Madrid y París por AVE, debido a dificultades en la homologación en Francia y falta de horizonte temporal. También se ha paralizado la conexión Barcelona-Toulouse prevista para 2025, retirando reservas de surcos en París-Lyon, aunque las líneas existentes a Marsella y Lyon siguen operativas con 650.000 pasajeros anuales.