El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el miércoles que Estados Unidos “no quiere ser un país comunista” y que no permitirá que los esfuerzos comunistas socaven a la sociedad estadounidense; comentarios que vinculó a materiales de inteligencia recientemente desclasificados. También destacó al gobierno de Cuba como una fuente clave de lo que describió como operaciones ideológicas y de influencia en el hemisferio.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el miércoles que Estados Unidos no tolerará los esfuerzos comunistas destinados a socavar las instituciones estadounidenses o ampliar las divisiones sociales.
En declaraciones a los periodistas, Rubio señaló que los comentarios de la administración estaban vinculados a documentos que el presidente había publicado provenientes de la comunidad de inteligencia, y añadió que Estados Unidos “no quiere ser un país comunista” y que “ciertamente no va a permitir que los esfuerzos comunistas socaven a la sociedad estadounidense y siembren discordia en nuestro país”.
Rubio también señaló al gobierno de Cuba como un impulsor importante de lo que describió como operaciones ideológicas y de inteligencia en el hemisferio occidental, un argumento que el Departamento de Estado ha amplificado en un informe reciente que acusa a La Habana de una prolongada campaña de espionaje e influencia.
Por separado, Rubio ha estado promoviendo una iniciativa internacional centrada en lo que la administración Trump denomina violencia política transnacional de extrema izquierda. Según informes de The Associated Press y The Washington Post, Rubio convocó a funcionarios de más de 60 países en el Departamento de Estado para debatir sobre el terrorismo político de “izquierda”, y la administración ha buscado herramientas como sanciones financieras y designaciones terroristas dirigidas a ciertos grupos antifascistas en Europa.
En ese foro, Rubio invocó movimientos militantes del pasado, incluidos los Tupamaros, los Montoneros, Sendero Luminoso de Perú, las Brigadas Rojas de Italia, la Fracción del Ejército Rojo de Alemania y el Weather Underground en Estados Unidos.
Algunas afirmaciones estadísticas sobre aumentos drásticos recientes en la violencia de extrema izquierda en países europeos específicos no pudieron ser verificadas en el material fuente proporcionado. Un análisis disponible públicamente del Proyecto de Datos sobre Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED) ha informado que la violencia de grupos radicales en Europa se ha mantenido mayoritariamente estable desde 2020 y que los grupos de extrema derecha representan la mayoría de dicha violencia en general, al tiempo que señala que, en Grecia, una gran parte de la violencia de grupos radicales involucra a actores de extrema izquierda y anarquistas.
La administración ha dicho que tiene la intención de combinar la vigilancia interna contra los esfuerzos de influencia extranjera con una mayor coordinación en el extranjero contra las redes extremistas, incluso mediante la focalización en el financiamiento y la organización transfronteriza.