Líderes de aproximadamente 60 países se reunieron en Washington, DC, en una cumbre convocada por el secretario de Estado, Marco Rubio, para abordar lo que la administración Trump denomina una amenaza urgente de terrorismo de extrema izquierda.
La reunión tuvo lugar el jueves. Rubio describió el terrorismo de extrema izquierda como un punto ciego en los esfuerzos antiterroristas y anunció nuevas restricciones de visado dirigidas a extranjeros vinculados a tales actividades. Asimismo, indicó que el Departamento de Estado designaría a más grupos extranjeros como terroristas de extrema izquierda.
Rubio comparó esta iniciativa con la coalición post-11 de septiembre contra el extremismo islámico. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, habló sobre el uso de herramientas financieras para desmantelar redes. La administración ya ha designado a cuatro grupos antifa europeos como organizaciones terroristas extranjeras.
Los datos citados en los informes muestran que los incidentes de izquierda siguen siendo bajos en comparación con la violencia de extrema derecha en las últimas décadas. Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales señaló un promedio de cuatro incidentes de izquierda por año entre 2016 y 2024, frente a 22,7 por parte de la derecha.
Expertos en antiterrorismo cuestionaron la existencia de una red transnacional de extrema izquierda. Algunos expresaron su preocupación de que la expansión de estas designaciones pudiera afectar a ciudadanos estadounidenses y movimientos internos.