El secretario de Estado, Marco Rubio, recibirá a representantes de más de 60 países el 15 de julio en una cumbre antiterrorista en Washington centrada en el extremismo político transnacional.
El encuentro sigue a la estrategia antiterrorista del presidente Donald Trump publicada a principios de este año. Su objetivo es mejorar el intercambio de inteligencia y la cooperación policial contra redes violentas de extrema izquierda, incluyendo movimientos anarquistas y grupos afiliados a Antifa.
Un funcionario del Departamento de Estado señaló que la reunión actualizará los esfuerzos antiterroristas para proteger a los ciudadanos estadounidenses y los intereses de EE. UU. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, describió el terrorismo político de extrema izquierda como una vieja amenaza que resurge con fuertes vínculos transnacionales.
La cumbre se produce después de que el Departamento de Justicia sentenciara el mes pasado a miembros de una célula de Antifa del norte de Texas por un ataque el 4 de julio de 2025 al Centro de Detención de ICE de Prairieland en Alvarado, Texas. Los fiscales afirmaron que el grupo utilizó armas de fuego, explosivos y chalecos antibalas en el incidente.
Algunos diplomáticos europeos y expertos en terrorismo han cuestionado el enfoque en las amenazas de extrema izquierda, argumentando que la escala es exagerada en sus países. Otros expresaron su preocupación sobre la expansión de las autoridades antiterroristas.