El gobierno de Estados Unidos clasificó al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho como organizaciones criminales transnacionales. La medida fue anunciada el 28 de mayo y entra en vigor el 5 de junio.
La portavoz del Departamento de Estado, Amanda Roberson, señaló que las facciones operan en 12 estados de EE. UU. y participan en el narcotráfico, la trata de personas y el movimiento de fondos ilícitos. Indicó que la designación es parte de la estrategia de seguridad nacional de la administración Trump.
La decisión siguió a una reunión entre el presidente Donald Trump y el senador Flávio Bolsonaro. Roberson negó cualquier vínculo con las elecciones brasileñas de 2026 y afirmó que la medida no contempla una intervención militar.
El gobierno de Lula lamentó la clasificación y defendió la soberanía nacional. Las autoridades brasileñas criticaron la iniciativa como una interferencia externa en asuntos internos.