Una coalición de empresas ha iniciado una prueba preliminar de la tecnología de vehículo a la red (V2G, por sus siglas en inglés) en Massachusetts. El proyecto permite a los propietarios de vehículos eléctricos enviar energía de vuelta a la red durante periodos de alta demanda. Las empresas de servicios públicos compensarán a los participantes a través de un programa ya existente.
La prueba involucra a Eversource, National Grid, EnergyHub, Sunrun y the Mobility House. Se basa en el programa ConnectedSolutions, que ya permite a los hogares utilizar sus baterías residenciales durante eventos de respuesta a la demanda, como las olas de calor.
Chip Silverman, director de servicios de red en Sunrun, señaló que el esfuerzo en Massachusetts proporcionará lecciones clave para escalar la tecnología. Russell Vare, vicepresidente de integración de vehículos a la red en the Mobility House North America, destacó que las descargas ocurren solo durante eventos de máxima demanda, no a diario.
Seth Frader-Thompson, presidente de EnergyHub, afirmó en un comunicado que la reducción en los costes de hardware y la maduración de los estándares harán que la tecnología de vehículo a la red sea más accesible en los próximos años. El enfoque utiliza las baterías de los vehículos eléctricos existentes para reducir la necesidad de nuevas instalaciones de almacenamiento y líneas de transmisión.