Tras casi ser desalojado por impago de alquiler, Mickey Rourke ha rechazado múltiples trabajos de actuación y apariciones, exigiendo tarifas de lista A de $200.000 por día. Su representante Kimberly Hines revela los altos estándares de la estrella en medio de finanzas inestables, mientras se instala en un nuevo apartamento en Los Ángeles.
El susto por desalojo de Mickey Rourke, reportado a principios de esta semana tras una notificación del 18 de diciembre por $59.100 en alquiler atrasado, parece haber quedado atrás. Pero el actor no se apresura a volver al trabajo en cualquier proyecto. Su representante, Kimberly Hines, le dijo a TMZ que Rourke recibió una ráfaga de ofertas en la última semana, incluidas películas independientes, sesiones de fotos, apariciones en vivo y firmas de autógrafos, con seis solo en los últimos dos días. A pesar de que contaban con colaboradores talentosos, Rourke las rechazó todas, esperando directores de primer nivel, coprotagonistas y un pago acorde a su estatus de lista A: nada menos que $200.000 al día. Hines cree que papeles de calidad llevarán a cheques más grandes, pero con las finanzas ajustadas, el momento levanta interrogantes. Actualmente, Rourke está pasando de un hotel en West Hollywood —donde se quedó con sus tres perros— a un nuevo apartamento en Los Ángeles asegurado por su representante. Los fans lanzaron un GoFundMe de $100.000 para ayudar con los problemas de desalojo, pero Rourke lo rechazó, con los fondos devueltos a los donantes. Hines lo anima a reconocer el apoyo e insiste en que tiene el talento para un regreso. Esta semana podría ser clave: ¿aceptará Rourke una oferta para estabilizarse, o mantendrá sus exigencias?