Los inquilinos del número 3 de la calle Antillón en Puerta del Ángel, Madrid, se niegan a pagar el doble de alquiler que exige su casero, el empresario Fernando David Villar Ausocua. Apoyados por el Sindicato de Inquilinas, demandan nuevos contratos al mismo precio tras cinco años de vigencia. Denuncian la avaricia del propietario, involucrado en hasta 25 empresas.
En el barrio de Puerta del Ángel, en el distrito de Latina de Madrid, los residentes del edificio en el número 3 de la calle Antillón enfrentan una subida del 100% en sus alquileres. El propietario, Fernando David Villar Ausocua, busca duplicar las mensualidades al vencimiento de los contratos de cinco años, según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Los inquilinos, organizados con el Sindicato de Inquilinas de Madrid, han publicado un vídeo contundente donde tres vecinos lo acusan directamente.
"Avaricia, codicia, ambición. O como a nosotras nos gusta decir, Fernando David Villar Ausocua", inicia el clip, acompañado de la canción 'Ama, ama, ama y ensancha el alma' de Robe Iniesta. Califican la subida de "insultante" en medio de la crisis de vivienda. "No tiene sentido que, ante la actual crisis de vivienda, personas como esta piensen que pueden hacer lo que quieran con nuestras casas", afirman.
Villar Ausocua ocupa cargos directivos en múltiples empresas, incluyendo el Grupo Vibau, una promotora inmobiliaria con facturación superior a 500.000 euros anuales; Raomi SL, dedicada a la promoción y alquiler inmobiliario; y Funerarias El Recuerdo, que gestiona tanatorios en Sevilla, Málaga y Madrid. Según los residentes, no se conforma con beneficios en una, dos o tres, sino hasta 25 empresas, citando también una dedicada al corte y tallado de piedra.
El barrio sufre especulación por fondos buitre como Madlyn, que transforman viviendas en alojamientos turísticos, alterando el tejido social. En los últimos cinco años, el alquiler medio en Latina ha subido un 70%, alcanzando 18,1 euros por metro cuadrado, y 20 euros en Puerta del Ángel, según Idealista. Los inquilinos insisten: "No nos vamos, nos quedamos. Señor Villar Ausocua, le recordamos que la avaricia rompe el saco. No vamos a permitir que nos eches de nuestras casas. Ante tu violencia rentista, poder inquilino".
"No queremos abandonar nuestras casas, ni que Puerta del Ángel se convierta en el complejo turístico de Madrid", concluyen, destacando su resistencia en un contexto de encarecimiento generalizado.