Unas 60 personas vulnerables desalojadas del antiguo instituto B9 de Badalona enfrentan la Nochebuena bajo el puente de la autopista C31, tras un macrodesalojo ordenado judicialmente hace una semana. Aunque el Govern ha reubicado a 120 de ellas, medio centenar permanece a la intemperie en tiendas de campaña, con ayuda de vecinos solidarios. La situación genera críticas por la falta de acogida alternativa promovida por el Ayuntamiento.
El desalojo del antiguo instituto B9 en Badalona, el mayor asentamiento de inmigrantes en Cataluña con unas 400 personas, se ejecutó hace una semana por orden judicial y a instancias del Ayuntamiento liderado por Xavier García Albiol. El alcalde ha reiterado que la acción se dirigía contra la ocupación ilegal, independientemente del origen de los afectados: "Tanto da que sean blancos, negros, feos o guapos".
A pesar de un operativo de emergencia coordinado por la Generalitat con entidades como Cruz Roja y Cáritas, que ha trasladado a 120 personas vulnerables a equipamientos temporales, unas 50 siguen sin techo esta Nochebuena. Instalados bajo el puente de la C31 en pleno diciembre, reciben apoyo de vecinos que les proporcionan comida, agua y mantas. Un acuerdo del fin de semana para acoger a 15 en la parroquia de la Mare de Déu de Montserrat fue impedido por decenas de residentes del barrio de Sant Crist.
Younnus Dramme, uno de los afectados, expresó su temor a prolongar la intemperie y rechazó ofertas de traslado a Girona o Lleida: "¿Qué vamos a hacer allí? Queremos soluciones, no complicaciones". Vicky Columba, del Movimiento de Regularización Ya, denunció la "deshumanización" hacia personas negras, señalando que los centros de emergencia solo ofrecen una semana de alojamiento.
La consellera Mònica Martínez Bravo indicó que el trabajo continúa con derivaciones discretas para los vulnerables identificados. Carles Sagues, de la Plataforma Sant Roc Som Badalona, lamentó la ausencia de atención matutina y las llamadas infructuosas por plazas en otras regiones.
Albiol considera el conflicto "resuelto o casi resuelto" gracias a la colaboración institucional, pero la oposición lo acusa de racismo y de provocar la crisis en el último pleno municipal. Podem Catalunya y el eurodiputado Jaume Asens han presentado denuncias ante la Fiscalía por posibles delitos como denegación de servicio discriminatorio, odio y prevaricación. Eduard Sala, director de Cáritas en Cataluña, mostró consternación por el bloqueo vecinal a la parroquia e instó a no callar ante la falta de empatía.