Un grupo de migrantes subsaharianos desalojados del antiguo instituto B9 en Badalona ha ocupado el albergue municipal de Can Bofí Vell, cerrado desde mayo de 2024, ante la falta de alternativas de acogida. Mientras tanto, vecinos han impedido la instalación de otros 15 en una parroquia local, generando tensiones en la ciudad. El alcalde Xavier García Albiol enfrenta críticas por la gestión de la crisis.
El desalojo del instituto B9, el mayor asentamiento de migrantes en Cataluña con casi 400 personas en los últimos dos años, se llevó a cabo el miércoles pasado, dejando a muchos sin techo. Unos 15 migrantes subsaharianos se instalaron en Can Bofí Vell, un albergue municipal para personas sin hogar que el alcalde Xavier García Albiol (PP) cerró en mayo de 2024. Fuentes cercanas indican que la policía, desplegada desde las 19 horas del domingo, identificó a los ocupantes pero no procederá a un desalojo inmediato.
La consejera de Derechos Sociales de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, había solicitado expresamente a Albiol la reapertura del centro, con capacidad para 50 personas. En su lugar, los desalojados han acampado en plazas o bajo puentes, enfrentando frío y lluvia. El colectivo escribió una carta al presidente Salvador Illa, lamentando la 'disputa de competencias' entre administraciones y exigiendo soluciones: 'Cataluña es una tierra de acogida. Entonces, ¿por qué somos maltratados de esta manera?'.
Este domingo, un grupo de unos 200 vecinos se concentró ante la parroquia Mare de Déu de Montserrat en el barrio de Sant Crist, gritando proclamas racistas como 'No queremos negros aquí, ni enfermedades'. Impidieron la descarga de material de Cruz Roja y Cáritas, obligando a suspender la acogida temporal de 15 migrantes vulnerables. Albiol acudió al lugar para mediar, proponiendo negociaciones con Derechos Sociales para encontrar alternativas, pero sin éxito inmediato.
Entidades como Cáritas, Sant Joan de Déu y Fundació Llegat Roca i Pi coordinan esfuerzos, incluyendo alojamiento en pensiones para cinco personas durante un mes y uso de centros diurnos. La situación resalta las tensiones en Badalona por la acogida de migrantes.