Unas 400 personas se manifestaron el lunes en Badalona en apoyo a los desalojados del instituto B9, mientras vecinos protestaban contra su presencia por motivos de inseguridad. Los desalojados okuparon un albergue municipal cerrado, generando enfrentamientos separados por la policía. El alcalde Xavier García Albiol anunció que recurrirá a la vía judicial para desalojarlos.
La ciudad de Badalona, en Cataluña, vive una creciente crispación por el desalojo del mayor asentamiento de inmigrantes de la región, ubicado en el antiguo instituto B9 y que albergaba a unas 400 personas. El desalojo se ejecutó la semana pasada por orden judicial, forzando a los ocupantes a buscar alternativas. Este lunes, un grupo de desalojados okupó el albergue municipal cerrado de Can Bofí Vell, reventando la alarma para entrar, según relató el alcalde Xavier García Albiol (PP).
Albiol explicó que los okupantes presentaron un documento notarial afirmando que estaban allí desde el miércoles o jueves, pero coincidió con los vecinos en la necesidad de echarlos. "Yo como alcalde no puedo entrar en ese edificio ni mandar que entre la Guàrdia Urbana por un tema jurídico", declaró, según Europa Press. Anunció que recurrirá a la vía judicial si no abandonan el lugar.
La tensión se hizo visible con dos manifestaciones opuestas cerca del albergue. Unas 400 personas se concentraron en apoyo a los desalojados, coreando "contra los ataques racistas, unidad de clase" y "Albiol, racista, ets un feixista". Del otro lado, vecinos gritaban "no es racismo, es civismo" y "lleváoslo a vuestra casa", citando inseguridad. Los Mossos d'Esquadra formaron un cordón para evitar enfrentamientos, que se limitaron a gritos hasta el fin de la protesta pasadas las nueve de la noche.
Este episodio sigue a la protesta del domingo, cuando más de un centenar de vecinos bloquearon la parroquia Mare de Déu de Montserrat en el barrio de Sant Crist para impedir que 15 desalojados pernoctaran allí bajo tutela de entidades sociales. Albiol se reunió con ellos, asegurando que los afectados "no son conflictivos" y que la estancia sería temporal, de unos 30 días, pero los vecinos expresaron temor a más okupaciones. Mamadou Seydi, portavoz de los manifestantes a favor, dijo: "Las personas del albergue están orgullosas del apoyo recibido. Ayer estaban asustados, hoy saben que no están solos".