El barómetro municipal de Barcelona indica que el PSC de Jaume Collboni lideraría unas elecciones hipotéticas con el 12,1% de los votos, seguido de ERC y los Comuns. Aliança Catalana superaría a Junts como cuarta fuerza, en un contexto de alto porcentaje de indecisos del 43%. La vivienda se consolida como la principal preocupación de los barceloneses.
El barómetro municipal del Ayuntamiento de Barcelona, realizado entre el 17 y el 30 de noviembre de 2025, revela un panorama político fragmentado para unas posibles elecciones en 2027. Si se celebraran hoy, el PSC obtendría el 12,1% de la intención de voto directa, lo que le permitiría ganar, pero sin garantías de formar gobierno dada la dificultad para pactos. ERC remontaría al 7,8%, convirtiéndose en segunda fuerza, mientras que los Comuns caerían al 6,9%, perdiendo cerca del 42% de sus apoyos respecto a 2023.
Aliança Catalana, el partido de extrema derecha independentista liderado por Sílvia Orriols, irrumpiría con el 3,9%, superando a un Junts en declive con solo el 3,4%, su peor resultado histórico. El PP se mantendría en el 2,4%, la CUP en el 2,3% y Vox en el 2,1%. El 43,2% de los encuestados se declara indeciso, el porcentaje más alto registrado, junto con un 12,5% que optaría por la abstención.
La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, expresó preocupación: “A nadie se le escapa que este aumento de voto hacia Aliança va en la línea de las encuestas de otras administraciones, y la extrema derecha no es nueva en la ciudad, porque ya tenemos dos concejales de Vox, pero nos preocupa mucho que el discurso del odio pueda ganar peso en Barcelona”.
El líder de Junts, Jordi Martí, criticó el sondeo como “sesgado” y señaló el “fracaso absoluto de Collboni”. Daniel Sirera (PP) acusó al alcalde de ser “incapaz de gestionar la ciudad”, y Gonzalo de Oro (Vox) enfatizó la inseguridad como problema creciente.
En valoraciones, Collboni alcanza un 5,2, su mejor nota desde 2019, empatando con Elisenda Alamany (ERC) y Jordi Martí (Junts). La vivienda preocupa al 32,8% (un 3% más que antes), seguida de la inseguridad al 25,2%. Hay amplio apoyo a políticas como endurecer sanciones cívicas (90%) o conectar el Tramvia por la Diagonal (70%).