Miles de personas han manifestado este mediodía en Santiago de Compostela contra la macroplanta de celulosa de Altri en Palas de Rei, pendiente de autorización de la Xunta, en defensa del futuro de Galicia. La protesta, convocada por plataformas como Ulloa Viva y En Defensa da Ría de Arousa, repite el rechazo masivo de hace un año y cuenta con apoyo de partidos opositores y ecologistas. Al final, han exigido a la Xunta que deniegue el permiso ambiental.
La manifestación partió a las 12:00 horas desde la Alameda de Santiago de Compostela y recorrió las calles del casco viejo hasta la Praza do Obradoiro, donde culminó una hora y media después con la lectura de un manifiesto. Según los organizadores, unas 80.000 personas participaron en esta movilización bajo el lema 'Dende a Ulloa ata o mar, polas que somos e as que virán' y 'Altri no, fóra xa'. El ambiente fue festivo, con decenas de paragüas decorados con hojas de roble y castaño para simbolizar los bosques autóctonos amenazados.
Marta Gontá, portavoz de Ulloa Viva, declaró al inicio: 'Estamos aquí para defender que los recursos que tenemos sean para nuestras hijas e hijos y no para que acaben en la mano de empresas que lo únicos que nos traen es pobreza y robar nuestros recursos'. La protesta, un año después de la anterior, critica el impacto del proyecto en los recursos naturales, especialmente el consumo de 47 millones de litros de agua diarios del río Ulla durante 75 años, que desemboca en la ría de Arousa.
Apoyada por el BNG, PSdeG, sindicatos y Greenpeace, la manifestación incluyó intervenciones políticas. Ana Pontón, líder del BNG, instó al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a escuchar el 'clamor social' y abandonar su promoción del proyecto, que califica de 'franquismo industrial' que hipoteca el futuro de Galicia. Lara Méndez, del PSdeG, exigió publicar el memorándum firmado con Altri y recordó que el Gobierno central lo rechazó tres veces. Manoel Santos, de Greenpeace, urgió a Altri a renunciar públicamente al proyecto.
El manifiesto rechazó tratar Galicia como 'una colonia' y defendió un progreso que respete el paisaje, oponiéndose también a la reactivación de la mina de Touro. En respuesta, Olga Arias, directora de Recursos Humanos de Altri en España, defendió el proyecto GAMA como 'serio, riguroso, sostenible e innovador', destacando el reciente sello STEP de la Comisión Europea por su contribución a reducir emisiones de gases de efecto invernadero y promover fibras biodegradables del monte gallego.