Microsoft ha lanzado una actualización fuera de banda para resolver errores de su parche de seguridad de enero de 2026 que afectaron las funciones de apagado e inicio de sesión remoto en dispositivos Windows. Los problemas impactaron a usuarios de Windows 11 con la función Secure Launch y causaron fallos de credenciales para el acceso remoto tanto en Windows 10 como en 11. Esta corrección busca restaurar las operaciones normales en los sistemas afectados.
En respuesta a las recientes interrupciones, Microsoft desplegó un parche de emergencia el 18 de enero de 2026, dirigido a vulnerabilidades introducidas por la actualización de seguridad del mes anterior. El principal problema afectó a dispositivos Windows 11 equipados con Secure Launch, una medida de protección contra ataques de firmware durante los procesos de arranque. Los usuarios que intentaban apagar o hibernar estas máquinas encontraron que sus sistemas se reiniciaban en su lugar, obstaculizando las operaciones rutinarias. Además, la actualización restauró la conectividad remota para usuarios de Windows 10 y 11. Anteriormente, los intentos de inicio de sesión a través de aplicaciones remotas fallaban debido a errores en los prompts de credenciales, como se detalla en la documentación de Problemas conocidos de Microsoft. Esta publicación fuera de banda aborda específicamente estas barreras de inicio de sesión, asegurando un acceso más fluido para trabajadores remotos y administradores. Informes del sitio tecnológico WindowsLatest indican que persisten algunos problemas residuales, como pantallas en blanco y fallos en Outlook Classic, aunque las funciones principales de apagado y acceso remoto deberían funcionar ahora como se espera. Esta no es la primera intervención de este tipo; en octubre del año anterior, Microsoft emitió una corrección similar para problemas con el Entorno de recuperación de Windows. Para aquellos que retrasan el cambio a Windows 11, Microsoft ofrece Actualizaciones de seguridad extendidas para Windows 10, proporcionando protección continua más allá de su fin de soporte estándar. Estos desarrollos subrayan los desafíos de equilibrar las mejoras de seguridad con la estabilidad del sistema en las actualizaciones continuas de Windows.