El proyecto Wine ha emitido su cuarta versión candidata para la versión 11.0, centrada en 22 correcciones de errores para mejorar la estabilidad y el rendimiento al ejecutar aplicaciones de Windows en Linux y otros sistemas. Esta actualización aborda problemas en juegos y software de productividad, allanando el camino hacia un lanzamiento estable en enero. La retroalimentación de la comunidad ha impulsado estas mejoras, incrementando la fiabilidad de Wine.
El proyecto de código abierto Wine, que permite ejecutar programas de Windows en Linux, macOS y sistemas similares a Unix mediante la traducción de llamadas a API, anunció el lanzamiento de Wine 11.0-rc4 el 27 de diciembre de 2025. Esta versión candidata prioriza la resolución de errores sobre nuevas funciones, tras un congelamiento de características iniciado con rc1.
Entre las correcciones clave se incluyen soluciones para fallos gráficos en juegos como Star Ocean: The Second Story R y Hogwarts Legacy, donde eran comunes problemas como texto de diálogo ausente e renderizado ambiental incorrecto. Las herramientas de productividad también se benefician: se han solucionado problemas de instalación y fallos en Microsoft Office 2010 y 2013, junto con un parche para cuelgues en aplicaciones heredadas de 32 bits.
Basándose en candidatos previos, rc1 incorporó un motor Mono actualizado a la versión 10.4.0 y datos de configuración regional de Unicode CLDR 48 para un mejor soporte de .NET e internacionalización. Rc2 añadió 28 correcciones, incluidas mejoras en el soporte para Vulkan, esencial para el renderizado gráfico moderno.
Estas actualizaciones mejoran la integración de Wine con proyectos como Proton, una bifurcación centrada en juegos utilizada en Steam Deck, que ha adoptado correcciones similares para ampliar los títulos de Windows jugables en Linux. Los desarrolladores animan a los usuarios a probar e informar de errores a través de Bugzilla para perfeccionar el software antes del lanzamiento estable de enero.
Aunque no todas las aplicaciones de Windows alcanzan una compatibilidad perfecta —especialmente aquellas con DRM o dependencias del kernel—, estas mejoras indican el creciente papel de Wine en la reducción de la dependencia de máquinas virtuales en entornos empresariales y de gaming. Las discusiones de la comunidad en plataformas como X destacan un mayor optimismo sobre su usabilidad diaria.