El representante Mike Collins derrotó al exentrenador de fútbol americano universitario Derek Dooley en la segunda vuelta de las primarias republicanas al Senado en Georgia este martes. El candidato respaldado por Trump se enfrentará al senador demócrata en funciones Jon Ossoff en noviembre. En la contienda por la gobernación, el empresario Rick Jackson dio la sorpresa al vencer al vicegobernador Burt Jones, quien contaba con el apoyo de Trump.
Collins obtuvo la nominación con el 55,5 por ciento de los votos frente al 44,5 por ciento de Dooley. La victoria se produjo tras una campaña polémica marcada por ataques al historial ético de Collins y a sus publicaciones pasadas en redes sociales.
Ossoff criticó de inmediato a Collins calificándolo como un "notorio intolerante, antisemita y extremista actualmente bajo investigación federal por el uso ilegal de dólares de los contribuyentes". El demócrata destacó las votaciones de Collins sobre las primas de seguros médicos y los aranceles.
Jackson derrotó a Jones tras invertir más de 100 millones de dólares de su propio dinero. El candidato autofinanciado se enfrentará ahora a la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms en las elecciones generales para gobernador.
Ambas contiendas preparan el terreno para elecciones costosas este otoño, con Ossoff manteniendo una gran ventaja en la recaudación de fondos y grupos nacionales preparándose para realizar grandes gastos en Georgia.