Extraño a cuba mientras vivo en ella

Eduardo N. Cordoví Hernández expresa en su diario cómo muchos cubanos extrañan su país sin haberlo abandonado físicamente. Describe la escasez cotidiana y la emigración mental como factores que erosionan la esencia cubana. A pesar del dolor, afirma que el amor por la patria se fortalece.

En una entrada de diario publicada en Havana Times el 1 de noviembre de 2025, Eduardo N. Cordoví Hernández reflexiona sobre el sentimiento de extrañar a Cuba mientras se vive en ella. Parte del texto se basa en una publicación de Fernando Ramos en Facebook del 23 de abril de 2023, que captura emociones compartidas por muchos que permanecen en la isla.

Cordoví explica que los cubanos comienzan a 'dejar' su país mucho antes de partir físicamente: cuando dejan de imaginar un futuro allí, cuando dejan de querer envejecer en el lugar de nacimiento. 'Yo solía pensar que extrañar a Cuba era algo que solo les pasaba a quienes se iban. Hoy veo que no es así. Extraño a mi país mientras vivo en él', escribe.

Describe Cuba no como un territorio geográfico o un sistema ideológico, sino como familia, vecinos, esquina de la calle, gente alegre, café, ron, talento y espiritualidad. Sin embargo, la escasez 'que tiende a infinito' y el sinsentido cotidiano están barriendo con estos elementos. Las comidas básicas se han convertido en lujos; el agua es escasa o no potable en ciudades densamente pobladas. Las cerillas son caras y raras; Cordoví inventó un encendedor eléctrico con un frasco de agua salada, pero ahora ni el gas se puede obtener, y transportarlo es un gasto que consume un tercio de su pensión.

El problema del combustible afecta la cocina y el transporte, normalizándose en una espiral de desesperación que impulsa la partida. Cada emigrante se lleva 'un pedazo del rompecabezas de tu vida', dejando rutinas vacías, caras familiares ausentes en cumpleaños y un 'síndrome del nido vacío' contagioso. 'Extrañar' se ha vuelto un sentimiento nacional; cada niño nacido en Cuba es un emigrante en potencia.

A pesar de todo, Cordoví reafirma su amor por la patria, citando a José Martí: '…el amor a la madre, a la patria, no es el ridículo amor a la tierra o a la yerba que pisamos nuestros pies…'. Un profesor universitario añade: '…no podemos atar [el patriotismo] exclusivamente a la idea de resistencia… la patria es la construcción de un futuro, la realización de sueños, logros colectivos. El orgullo de ser cubano no se construye solo de referencias a ese glorioso pasado… Debemos romper con la idea de un patriotismo estrecho anclado solo a la geografía'.

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