La bolera de Hedemora va a cerrar, poniendo en riesgo los empleos del personal. El anuncio llegó a través de una publicación en Facebook del político moderado Mikael Gråbo, lo que generó duras críticas tanto por el método como por el propio político.
La bolera de Hedemora ha estado cerrada al público desde octubre del año pasado. La razón son rutas de escape inadecuadas para usuarios de sillas de ruedas. Ahora, está claro que la sala cerrará de forma permanente, con el personal enfrentando posibles despidos. El anuncio oficial del cierre llegó de manera inesperada: a través de una publicación en redes sociales de Mikael Gråbo, un político moderado. Según sodran.se, esto ha provocado fuertes críticas al método de comunicación de Gråbo y a sus acciones como político. La controversia se centra en la compartición pública de información sensible sobre despidos en Facebook antes de que los canales formales pudieran notificar a los afectados.