El riesgo de blanqueo de capitales ha aumentado en el tejido empresarial sueco, según una nueva evaluación nacional de riesgos publicada este miércoles.
La evaluación actualizada de la función de coordinación de la Policía sueca muestra que el nivel de riesgo es superior al de la medición de 2020/2021. Los 16 sectores analizados se sitúan ahora en el nivel de riesgo más alto. El informe, elaborado por 17 organizaciones, entre ellas la Autoridad de Supervisión Financiera de Suecia y la Autoridad de Delitos Económicos de Suecia, destaca cuatro sectores con un riesgo especialmente elevado: la banca y la financiación, las entidades de pago, los servicios de contabilidad y teneduría de libros, y los agentes inmobiliarios. El número de delitos de blanqueo de capitales denunciados se ha duplicado, pasando de algo más de 9.000 en 2020 a cerca de 19.000 en 2024. La Unidad de Inteligencia Financiera recibió más de 60.000 informes de sospecha, más del doble que en 2020. "El blanqueo de capitales es un requisito fundamental para el crimen organizado", afirma la fiscal superior Petra Götell de la Autoridad Fiscal sueca.