Debido a la disminución del número de niños, las escuelas infantiles en el municipio de Örebro se están vaciando, con ocho unidades que cerrarán completamente este otoño. Se están terminando los arrendamientos, y se están realizando esfuerzos para encontrar usos alternativos para los locales. Posibles actividades incluyen operaciones diarias y viviendas en grupo.
En el municipio de Örebro, el número de niños está disminuyendo, lo que lleva a que las escuelas infantiles se vacíen y se terminen los arrendamientos. Esto afecta a ocho escuelas infantiles que serán eliminadas completamente este otoño. La empresa municipal de propiedades Futurum gestiona cuatro de estas ya no necesarias: Tussilagon, Klockarängen, Tybble preschool y Vintergatan. Ahora comienzan los esfuerzos para investigar cómo se pueden reutilizar estos locales. Dos ejemplos mencionados son actividades diarias, a menudo vinculadas al apoyo para personas con discapacidades, y viviendas en grupo para grupos similares. El objetivo es utilizar los espacios existentes de manera eficiente ante las cambiantes necesidades demográficas en el municipio. Este desarrollo refleja una tendencia más amplia en Suecia, donde las tasas de natalidad están cayendo e impactan en la infraestructura educativa. El municipio se centra en adaptar los recursos, sin especificar plazos exactos para los nuevos usos más allá de la planificación en curso.