Más de 890 personas fueron arrestadas en Francia tras los disturbios ocurridos luego de que el Paris Saint-Germain derrotara al Arsenal en la final de la Champions League el sábado. El presidente Emmanuel Macron condenó la violencia y prometió castigos inflexibles.
Se produjeron enfrentamientos en toda Francia, y la policía desplegó gases lacrimógenos en el centro de París en medio de informes sobre vehículos incendiados, bengalas y edificios dañados. Un total de 219 personas resultaron heridas, ocho de ellas de gravedad, y un hombre de 24 años falleció después de que su motocicleta chocara contra bloques de hormigón en el anillo periférico de París. El ministro del Interior, Laurent Nunez, afirmó que el gran operativo policial evitó mayores saqueos, a pesar de un aumento del 45 por ciento en las detenciones en comparación con 2025.