Un hombre identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, desató un tiroteo el 20 de abril en la Pirámide de la Luna de Teotihuacán, matando a una turista canadiense e hiriendo a 13 personas de diversas nacionalidades. Elementos de la Guardia Nacional lo acorralaron en la cima de la pirámide, donde se suicidó tras ser rodeado. Las autoridades describieron el acto como planeado e inspirado en ataques como Columbine, y anunciaron refuerzos de seguridad en sitios turísticos.
Julio César Jasso Ramírez, originario de Tlapa, Guerrero, inició el ataque alrededor de las 11:20 horas del 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán. Según el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, el agresor de 27 años portaba un revólver calibre .38 especial de 1968, valorado en 40 mil pesos, un cuchillo y cartuchos. Tomó rehenes en la Pirámide de la Luna y dejó notas en su mochila inspiradas en masacres como Columbine, con referencias a una 'autoridad no de esta tierra'.
Elementos de la Guardia Nacional, con un destacamento de cerca de 30 efectivos en la zona, respondieron en 9 a 10 minutos. 'El personal toma su armamento... dos elementos suben en ambos lados de la pirámide', explicó el comandante Guillermo Briseño Lobera en la mañanera del 21 de abril. Acorralado, Jasso Ramírez huyó y se quitó la vida en un costado de la estructura, hirido previamente en una pierna.
El tiroteo dejó una mujer canadiense muerta y 13 heridos, todos extranjeros, incluyendo colombianos, brasileños, estadounidenses y rusos, según la Secretaría de Gobernación. Ocho permanecían hospitalizados. El INAH cerró la zona hasta nuevo aviso.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el incidente como 'episodio aislado' y descartó motivos racistas, atribuyéndolo a un 'padecimiento mental'. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, anunció mayor patrullaje físico y cibernético en sitios arqueológicos de cara al Mundial 2026.