Tras el revuelo del tráiler del mes pasado, la serie de comedia 'Vladimir' de Netflix —protagonizada por Rachel Weisz como una profesora de literatura en un romance prohibido con el colega más joven de Leo Woodall— se estrenó el 5 de marzo de 2026, con los ocho episodios disponibles. Los críticos elogian su premisa sensual y la narración al estilo 'Fleabag', pero critican los clichés, el cinismo y los personajes superficiales.
Adaptada por Julia May Jonas de su novela, los episodios de media hora se lanzaron de inmediato en Netflix. La profesora sin nombre de Weisz lidia con una crisis de mediana edad mientras su esposo (John Slattery) enfrenta las repercusiones de escándalos con estudiantes y su hija (Ellen Robertson) la ve como irrelevante. La llegada del carismático Vladimir de Woodall enciende la obsesión central. Directed in part by Shari Springer Berman and Robert Pulcini, with executive production from Sharon Horgan ('Bad Sisters'), the show features fourth-wall breaks. Jonas makes her showrunner debut. Reviews are mixed: TVLine calls the tone 'curdled cynicism' with repetitive fantasies, phony cliffhangers, and Weisz's Jennifer Coolidge-esque accent; characters lack depth beyond the antiheroine's view, making it 'smug rather than smutty.' TechRadar deems it a 'unique, uncomfortable watch' with bonkers plot twists undone by clichés, advising viewers to proceed cautiously. Humorous bits like 'yas queen' spa texts stand out amid stale academia depictions.