Una reseña de la temporada 2 de Nobody Wants This de Netflix critica la serie por carecer de sustancia y convertir a sus protagonistas en personajes egocéntricos. La comedia romántica, protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody, se estrena el 23 de octubre. Mientras que la primera temporada se basó en la química, la segunda ofrece poco motivo para interesarse por la trama.
Nobody Wants This, una comedia romántica inspirada en la vida de su creadora Erin Foster, regresa con su segunda temporada en Netflix, pero una reseña de Paste Magazine la encuentra tanto aburrida como molesta. Kristen Bell interpreta a Joanne, una podcaster, y Adam Brody da vida a Noah, un rabino que navega por una relación interreligiosa. La primera temporada triunfó gracias a la química de los protagonistas y las discusiones sobre términos como “shiksa”, pero la temporada 2 cambia el enfoque hacia dramas fabricados sin profundidad. Joanne se convierte en una figura narcisista cuyas acciones no tienen consecuencias, mientras que su hermana Morgan (Justine Lupe) le advierte: “Tengo que decirte algo. Pero tengo que darte una advertencia: no se trata de ti”. Noah, antes empático, se vuelve egocéntrico, ignorando los consejos de su hermano Sasha (Timothy Simons) e interfiriendo en matrimonios ajenos. Las tensiones surgen de la vaga desaprobación de la madre de Noah, Bina (Tovah Feldshuh), hacia Joanne, y de que Noah se sienta menospreciado cuando un rabino más alto (Alex Karpovsky) consigue el trabajo deseado, sin que ello genere autocrítica. Las tramas secundarias incluyen una disputa en un aparcamiento con el propietario de un Cybertruck y apariciones especiales de Leighton Meester como una influencer, Arian Moayed como el novio de Morgan, y cameos de Seth Rogen y Kate Berlant. En medio de todo, la cuñada de Noah, Esther (Jackie Tohn), destaca como un personaje relatable, enfrentándose a la interferencia de Bina y apoyando a la ex de Noah, Rebecca (Emily Arlook). La reseña cuestiona el manejo de los temas judíos americanos en la serie, las edades de los personajes —ambos protagonistas rondan los 45 años pero tratan el matrimonio y los hijos como algo lejano— y la salida abrupta de Joanne de su pódcast sin alternativas. Los showrunners Jenni Konner y Bruce Eric Kaplan supervisan la temporada, que se estrena el 23 de octubre.