El nuevo esquema de flotación cambiaria, que ajusta las bandas del dólar por inflación pasada, entró en vigencia el 2 de enero de 2026. El Banco Central busca acumular reservas mientras el mercado anticipa movimientos en las cotizaciones. El economista Martín Redrado advierte que el sistema es transitorio y requiere definiciones claras en políticas económicas.
El 2 de enero de 2026, Argentina implementó un nuevo esquema cambiario que actualiza las bandas del dólar estadounidense según la inflación de dos meses anteriores, medida por el INDEC. Este mecanismo reemplaza el ajuste fijo del 1% mensual por uno basado en la inflación pasada, como el 2,5% de noviembre, lo que podría elevar el techo de la banda de $1.526 a cerca de $1.564 para fines de enero, según estimaciones privadas.
El piso actual es de $916 y el techo de $1.526, con el Banco Central (BCRA) interviniendo solo si se superan estos límites, limitado al 5% del volumen operado. El BCRA ha operado recientemente como vendedor de divisas, lo que evidencia las tensiones en el mercado, según el economista y ex presidente del BCRA, Martín Redrado. En una entrevista en radio Rivadavia, Redrado afirmó: “A la macro le faltan definiciones en lo cambiario, en lo financiero y en lo monetario”. Destacó que el esquema es “por definición, un sistema transitorio” y urgió un horizonte claro para inversión y producción.
En el contexto de cotizaciones al 1 de enero, con mercados cerrados por feriado, el dólar cripto retrocedió a $1.536, manteniéndose como el más alto, por encima del blue ($1.530 venta al cierre de 2025), CCL ($1.520,47) y MEP ($1.480,74). El dólar mayorista cerró 2025 en $1.455. Redrado señaló una brecha creciente: el oficial subió 5 centavos, mientras el blue avanzó 40. Como positivo, mencionó la liquidación de la cosecha fina de trigo, con un excedente de casi 800 millones de dólares respecto a 2025, y expectativas favorables para la soja en abril.
Sin embargo, el BCRA enfrenta desafíos, como el pago de 4.200 millones de dólares en enero por bonos reestructurados. Redrado advirtió que la inflación, ahora en “asiento del copiloto”, genera expectativas altas al basar las bandas en datos pasados. Para 2026, enfatizó la necesidad de reformas tributarias para recuperar salarios y consumo, afirmando: “La mejor manera no inflacionaria de mejorar la capacidad adquisitiva es bajar impuestos al trabajo”.