Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) llegaron a USD 43.610 millones este viernes, el nivel más alto desde la asunción de Javier Milei como presidente. Este incremento, impulsado por la revalorización del oro y compras del Tesoro, fortalece la posición ante el vencimiento de deuda de USD 4.200 millones previsto para el 9 de enero.
El viernes, las reservas internacionales brutas del BCRA alcanzaron los USD 43.610 millones, un aumento de USD 596 millones respecto al jueves anterior y el mayor registro desde agosto de 2025, cuando se ubicaron en USD 43.014 millones. En la semana, el stock creció USD 1.197 millones, en parte por la revalorización del oro, del que el banco posee 1,98 millones de onzas a un precio actual de USD 4.561 por onza.
Este avance se produce en la previa del pago de un vencimiento de deuda por USD 4.200 millones el 9 de enero. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó adquisiciones de cerca de USD 900 millones fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC) para afrontar este compromiso. Los depósitos del Tesoro en dólares en el BCRA pasaron de USD 97 millones a casi USD 2.000 millones entre el 4 de diciembre y el miércoles pasado, gracias a compras en el mercado por USD 630 millones, ingresos netos de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo por USD 360 millones y USD 910 millones de la colocación del BONAR 2029N.
Además, esta semana se firmaron contratos de concesión y transferencia de las represas hidroeléctricas del Comahue (Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados), con potenciales USD 700 millones que podrían reducir el monto pendiente para enero a alrededor de USD 1.700 millones si se concretan a tiempo. En diciembre, el Ministerio de Economía acumuló compras netas de USD 408 millones en el MLC, un promedio diario de USD 29 millones, superior a los USD 16 millones de noviembre.
El economista Gonzalo Martínez Mosquera afirmó que 'el mercado da por descontado que se van a pagar esos vencimientos', aunque advirtió sobre el impacto en el sector privado, ya que 'el Gobierno intenta no tener déficit fiscal y eso genera que el que tiene que endeudarse es el sector privado'. Este contexto refleja esfuerzos por mantener la estabilidad cambiaria y fiscal en medio de desafíos económicos.