El peso colombiano se ha revaluado un 3,8% en los primeros 14 días de enero de 2026, posicionándose como la moneda emergente más fortalecida. Esta tendencia supera al peso chileno, con un 2,8%, y al peso argentino, con un 1%. Factores como la colocación de deuda externa por el gobierno y datos de inflación en Estados Unidos impulsan esta dinámica.
En los primeros días de 2026, el peso colombiano ha mostrado una notable fortaleza frente al dólar estadounidense, con una revaluación del 3,8%. Esta cifra lo coloca por encima de otras monedas emergentes, como el peso chileno (2,8%) y el peso argentino (1%), según datos del mercado. Otras divisas como el real brasileño, el colón costarricense y el peso mexicano también han ganado terreno, reflejando un mayor interés en activos de economías emergentes debido a flujos de capital y expectativas positivas sobre políticas monetarias.
Por el contrario, el guaraní paraguayo se ha depreciado un 9,6%, y el peso dominicano un 0,4%. En la sesión del 13 de enero, el dólar abrió en $3.705 y cayó hasta $3.626,55. El 14 de enero, inició en $3.630, por debajo de la TRM de $3.663,24, con un mínimo de $3.610 y un máximo de $3.666,5, tras 794 operaciones por US$677,1 millones.
Esta caída del dólar responde a factores locales e internacionales. Nacionalmente, destaca la emisión de deuda externa por casi US$5.000 millones, la más grande en la historia del país, con vencimientos a tres, cinco y siete años. "Ayer nos enteramos de que el Gobierno colocó deuda externa por casi US$5.000 millones, en la que se convierte en la emisión más grande de la historia", señaló Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana. Estos fondos en dólares se convierten a pesos para necesidades gubernamentales, aumentando la oferta de divisas y presionando a la baja el tipo de cambio.
En el ámbito global, la inflación en EE.UU. se situó en 2,7%, con la subyacente por debajo de lo esperado, lo que refuerza expectativas de recortes en las tasas de la Reserva Federal a mediados de 2026. El aumento del salario mínimo en Colombia podría elevar la inflación local, llevando al Banco de la República a mantener o subir tasas, atrayendo inversiones. "Este diferencial de tasas y el nivel de incertidumbre política en Estados Unidos están impulsando flujos hacia monedas como el peso colombiano", explicó Gregorio Gandini, analista de mercados. Acevedo añadió que la ausencia de noticias negativas crea condiciones ideales para la tendencia bajista del dólar.
Adicionalmente, las ventas minoristas en EE.UU. crecieron en noviembre, impulsadas por autos y compras navideñas, mientras la inflación mayorista subió levemente por costos energéticos. "Es probable que estos datos no cambien nada para la Reserva Federal", indicó Clark Bellin de Bellwether Wealth.