Durante los primeros 22 días de enero de 2026, el peso colombiano se revaluó un 4,5%, posicionándose como la moneda emergente más valorizada. Factores internacionales como las declaraciones de Donald Trump sobre Groenlandia y un decreto gubernamental nacional impulsan esta tendencia. Otras monedas como el peso chileno y el rublo ruso siguen en el ranking.
El peso colombiano ha mostrado una notable fortaleza en lo que va de 2026. En los primeros 22 días de enero, la divisa local registró un alza del 4,5%, superando a otras monedas emergentes. Según datos del mercado, el peso chileno ocupó el segundo lugar con un 3,8%, seguido del rublo ruso con un 3,79%. En la lista también destacan el real brasileño (3,39%), el peso mexicano (2,9%) y el rand sudafricano (2,7%), lo que refleja un mayor apetito por activos de mercados emergentes, mejores flujos de capital y expectativas favorables sobre políticas monetarias.
Por el contrario, las monedas más desvalorizadas incluyen la rupia india (-1,8%) y el won surcoreano (-1,7%). El 22 de enero, el dólar cerró a la baja en $3.630,89, una caída de $38,26 respecto a la TRM de $3.669,15, tocando un mínimo de $3.590,10 y un máximo de $3.667, con 1.702 transacciones por US$1.531 millones.
En el ámbito internacional, Andrés Langebaek, exvicepresidente de Anif, atribuyó parte de esta dinámica a la pérdida de valor del dólar global. "Todo esto tiene que ver con los temas de Trump sobre Groenlandia y con la falta de credibilidad en la política de aranceles", explicó. Durante su intervención en Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el uso de la fuerza para adquirir Groenlandia, tranquilizando a los mercados europeos. Posteriormente, anunció un acuerdo marco sobre el territorio. La semana anterior, había amenazado con aranceles a países europeos que no apoyaran su intención, pero en Davos retiró esa idea. Langebaek señaló que esta coyuntura mina la credibilidad del dólar y la confianza en las políticas estadounidenses.
A nivel nacional, un borrador de decreto del Gobierno busca reducir la inversión de fondos de pensiones en el exterior del 50% al 30% en un plazo de tres a cinco años. Miguel Largacha Martínez, presidente de Porvenir, aseguró que la gradualidad evita impactos abruptos en la moneda. "Es imposible, por el daño que podría traer, repatriar aceleradamente los recursos... el decreto no salió para traer mañana el dinero, salió para traerlo en cinco años", dijo. Langebaek añadió: "uno puede pensar que cinco años es mucho tiempo, pero en realidad $100 billones también es mucha plata. Entonces, eso genera la expectativa de que más recursos en dólares van a entrar a futuro para la economía colombiana".
Esta combinación de factores sugiere un entorno positivo para el peso, aunque persisten incertidumbres globales.