Los inversores extranjeros inyectaron 12.350 millones de reales en la B3 hasta el 21 de enero de 2026, casi la mitad del total de 2025, impulsados por el desorden geopolítico de Donald Trump. Esto debilitó el dólar a 5,287 reales y elevó el Ibovespa a un récord de 178.858 puntos. Los analistas atribuyen el cambio a la diversificación global de activos en medio de aranceles y tensiones en EE.UU.
El inicio de 2026 ha estado marcado por un masivo flujo de capital extranjero hacia el mercado brasileño, reflejando las incertidumbres de las políticas de Donald Trump en Estados Unidos. Hasta el 21 de enero, los no residentes invirtieron 12.350 millones de reales en la B3, una cifra equivalente al 46% del saldo total de 2025, de 26.870 millones de reales. Este flujo impulsó el Ibovespa a un récord nominal de 178.858 puntos, con un alza superior al 9% en el mes, superando a índices como el S&P 500, Nasdaq y mercados emergentes. El debilitamiento del dólar, que cayó un 3,7% frente al real este año y alcanzó los 5,287 reales el 23 de enero, acompaña una pérdida del 0,7% en el índice DXY frente a las monedas globales. Los analistas señalan la diversificación de inversiones alejándose de EE.UU., acelerada por los aranceles impuestos por Trump en abril de 2025, bautizados como 'Día de la Liberación', y tensiones recientes, como amenazas a aliados europeos, interés en Groenlandia y posturas beligerantes hacia Venezuela, Irán y Colombia. «Es un movimiento fuera de la economía de EE.UU. en busca de activos en otros países», explica Henrique Aguiar, director de Nova Futura Private. Destaca los temores de congelamientos de activos, similares a los de Rusia en Ucrania, y las atracciones de Brasil, como un múltiplo P/L entre 10 y 11, por debajo del promedio histórico de 12 a 14. Roberto Padovani, economista jefe del banco BV, añade: «El entorno es de gran incertidumbre», citando la inestabilidad en los mercados estadounidenses. En América Latina, Brasil queda atrás de Perú, Colombia y Chile en rentabilidad, con el índice peruano subiendo un 20% en dólares. El oro alcanzó un récord de 4.979,70 dólares por onza, reflejando la búsqueda de refugios seguros. Las altas tasas de interés brasileñas, con la Selic en el 15% e inflación cerca del 4%, ofrecen ganancias reales por encima del 10%, atrayendo más flujos. Sin embargo, los analistas advierten de riesgos como las cuentas públicas y las elecciones en el país.