Los mercados financieros ignoran la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, con el Ibex 35 superando los 17.600 puntos. Las bolsas europeas y estadounidenses avanzan con moderación, mientras el petróleo sube un 1%. Los inversores optan por la prudencia ante el riesgo geopolítico.
El 5 de enero de 2026, los mercados abrieron con optimismo tras el cierre festivo, ignorando en gran medida el ataque de Estados Unidos a Venezuela el sábado anterior, que resultó en la detención del presidente Nicolás Maduro. El Ibex 35 subió un 0,7% y registró un nuevo máximo histórico por encima de los 17.600 puntos, impulsado por valores como Indra, que avanzó un 9,7%, Repsol con un 3,5% y Fluidra un 3%. En contraste, Bankinter cayó un 1,79%, seguido de Naturgy (-1,1%) y ArcelorMittal (-0,85%).
En Europa, el Dax alemán ganó un 1,3%, el Mib italiano un 1% y el Euro Stoxx un 1,25%, con avances notables en acciones de defensa como Rheinmetall (+9,5%) y Leonardo (+6%). En Asia, el Nikkei y el Kospi subieron más del 3%, beneficiados por empresas de inteligencia artificial y defensa. Al otro lado del Atlántico, el Dow Jones avanzó un 1,2%, el Nasdaq un 0,7% y el S&P 500 un 0,6%.
El precio del petróleo Brent se revalorizó un 1% hasta 61,46 dólares por barril, y el WTI un 1,27% a 58 dólares, tras la decisión de la OPEP+ de mantener la oferta sin cambios hasta abril. Grandes petroleras como Repsol y Chevron se beneficiaron, con subidas del 3,5% y más del 5%, respectivamente. El presidente Donald Trump amenazó con más ataques si la presidenta interina Delcy Rodríguez no colabora, afirmando: “Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque”. También advirtió a Colombia, México y Cuba.
Expertos como Raphaël Thuin de Tikehau Capital destacan que los inversores se centran en factores fundamentales como el crecimiento económico e inflación, más allá de riesgos geopolíticos. Tai Hui de JP Morgan Asset Management nota que los mercados no calculan eficientemente estos riesgos. El dólar se fortaleció un 0,3% frente al euro a 1,1717 dólares, y el oro subió un 3% a 4.458 dólares por onza. Neil Shearing de Capital Economics considera improbable un impacto económico significativo a corto plazo, aunque sí geopolítico.