JP Morgan publicó su primer informe del año sobre estrategias de mercados globales, destacando un posible repunte en el suministro de petróleo venezolano hasta 1,2 millones de barriles diarios en meses venideros. Para Colombia, estiman un crecimiento del PIB de 2,8% este año y una inflación del 6,1% al cierre. El reporte también aborda tensiones geopolíticas y el mercado laboral estadounidense.
En su informe inicial de 2026, JP Morgan analiza el panorama económico global en medio de tensiones geopolíticas crecientes. Respecto a Venezuela, el banco prevé que, si se reanudan las licencias, se restauran los flujos de diluyentes y Chevron opera sin restricciones, el suministro petrolero podría elevarse de 0,8 millones de barriles diarios actuales a 1,2 millones en pocos meses, con un aumento potencial de 500.000 a 600.000 barriles en dos años. Esto generaría un impacto moderado a corto plazo en los ajustes de suministro de la OPEP+ y una baja en los precios en tres años o menos.
Para Colombia, las proyecciones indican un PIB de 2,8% para este año y 2,6% para el próximo, con un 4,0% en el primer trimestre. La inflación se estima en 6,1% para el cuarto trimestre, superior a la de 2025.
El reporte señala un impulso en la polarización multidimensional a inicios de 2026, impulsado por riesgos geopolíticos en Venezuela y Groenlandia. "Si bien el índice de incertidumbre de la política económica sigue siendo elevado, su media móvil de 20 días se sitúa en el percentil 92, mientras que la media móvil de 20 días del VIX se sitúa solo en el percentil 31", explican los analistas, sugiriendo resiliencia en los mercados pese a los riesgos.
En Estados Unidos, el mercado laboral de diciembre añadió 50.000 empleos no agrícolas, con 37.000 privados, bajando el desempleo a 4,4%. JP Morgan descartó recortes de tasas de la Fed en enero y espera que se mantengan estables todo el año. "La narrativa macroeconómica fundamental en EE.UU. respalda nuestra perspectiva general de resiliencia", indica el informe, aunque advierten que un alza en el desempleo podría llevar a flexibilizaciones, o un enfoque en la inflación si baja.