El economista Gabriel Casillas anticipa un año 2026 con mejores perspectivas de crecimiento para México, impulsado por la economía estadounidense y una agenda política ligera. Se espera una consolidación fiscal gradual y desafíos inflacionarios iniciales que afecten las tasas de interés. Además, destaca la revisión del T-MEC y elecciones locales menores.
En su columna publicada en El Financiero, Gabriel Casillas, economista en jefe para Latinoamérica de Barclays, detalla cinco aspectos clave para México en 2026. Primero, la revisión del T-MEC será central, aunque ya se abordó en una entrega previa. En cuanto al crecimiento, el consenso de analistas proyecta un PIB de 1.2% para 2026, más del doble del 0.4% estimado para este año. Este impulso provendrá del crecimiento en Estados Unidos, potenciado por la 'One Big Beautiful Bill', desregulación y inversiones en inteligencia artificial, además de que no será el primer año de gobierno, lo que evita frenos iniciales.
Sobre la consolidación fiscal, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum reducirá el déficit del 5.7% del PIB en 2024 a 4.2% para finales de 2026, considerando los requerimientos financieros del sector público que incluyen a Pemex y CFE. Se estima un apoyo financiero a Pemex de cerca de 50 mil millones de dólares en 2026, tras revisiones del INEGI al PIB nominal que ajustaron el cálculo en unos 500 mil millones de pesos.
Casillas prevé una 'joroba' inflacionaria en el primer trimestre debido al aumento del IEPS en refrescos, aranceles a importaciones chinas y un alza del 13% en el salario mínimo. Esto complicará el ciclo de reducción de tasas del Banco de México, aunque es posible llegar a 6.50% antes de fin de año. 2026 marcará el último año de Jonathan Heath en la Junta de Gobierno de Banxico, requiriendo un nuevo nombramiento por Sheinbaum.
La agenda política será ligera, con solo la elección de la gubernatura de Coahuila el 7 de junio, un estado gobernado por el PRI desde 1929. Se discute una posible reforma electoral que podría reducir costos al eliminar organismos locales y legisladores federales, pero genera temores sobre la competitividad opositora.