La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 se perfila como un proceso complejo y cargado de incertidumbre, según especialistas. El evento definirá la certidumbre comercial para América del Norte, con riesgos de proteccionismo estadounidense y posibles cambios estructurales. México enfrenta retos en sectores como energía, laboral y migración.
La revisión del T-MEC, programada para incluir una reunión clave el 1 de julio de 2026, evaluará si el acuerdo se extiende por otros 16 años. En Estados Unidos, la Oficina del Representante Comercial (USTR), liderada por Jamieson Greer, debía presentar un reporte al menos 180 días antes, es decir, el 2 de enero de 2026, evaluando el tratado y recomendando acciones. La ley de implementación HR5430 exige detallar recomendaciones para resolver inquietudes y evitar incertidumbre, especialmente ante elecciones en noviembre de 2026.
En Canadá, consultas públicas entre agosto y octubre de 2024, y noviembre de 2025, mostraron apoyo del sector privado a la continuación del tratado. Los participantes destacaron su rol en la estabilidad de negocios e inversión, integración de cadenas de suministro, protección del mecanismo de solución de controversias —como en el caso de reglas de origen automotrices— y la inclusión de temas como minerales críticos, cambio climático, inteligencia artificial e innovación. El reporte canadiense, a cargo del ministro Dominic LeBlanc, se espera antes de fin de enero de 2026.
El presidente Donald Trump ordenó en enero de 2025 evaluar el impacto del T-MEC en trabajadores, granjeros y negocios estadounidenses, argumentando que México y Canadá se han aprovechado de la buena fe de productores de EU. Sin embargo, el sector privado estadounidense apoya respetar la estructura actual y evitar una renegociación profunda como la de 2017. Silvia Armendáriz Bárcenas, de Livingston International, señaló retos en energía, autopartes, laboral y migración, advirtiendo que EU podría dejar expirar el tratado sin cambios si no se logra acuerdo.
Janneth Quiroz Zamora, de Monex, recomendó anticipar acuerdos con EU para reducir incertidumbre, que ha pospuesto inversiones y limitado el crecimiento del PIB mexicano a menos de 0.5% en 2025. Óscar Ocampo, del IMCO, indicó que el manejo de aranceles bajo la Sección 232 e IEEPA será clave; un escenario probable es prolongar la revisión a 2027, manteniendo predictibilidad pero sin certeza a largo plazo. Una renegociación profunda es improbable por costos políticos en EU.
Enrique Quintana, en su análisis, enfatizó que la revisión no es una negociación rutinaria, sino la ancla del modelo exportador mexicano, con comercio México-EU en máximos pese a proteccionismo. La divergencia en posiciones podría derivar en esquemas bilaterales, afectando la integración regional.