El presidente Donald Trump ha advertido con aranceles del 100% a Canadá si este país avanza en acuerdos comerciales con China, lo que genera tensiones tempranas en la revisión del T-MEC programada para este año. Esta amenaza surge tras un acuerdo limitado entre Canadá y China que reduce aranceles en productos alimenticios y vehículos eléctricos. Autoridades canadienses insisten en que el pacto es compatible con las obligaciones del T-MEC.
El sábado 24 de enero, Donald Trump criticó al primer ministro canadiense Mark Carney por fortalecer lazos económicos con China, afirmando que Carney estaría “muy equivocado” si cree que Estados Unidos permitirá que Canadá sirva como puerto de entrada para productos chinos. Trump amenazó con aranceles del 100% si Canadá firma un acuerdo comercial con Pekín.
El ministro de Comercio canadiense, Dominic LeBlanc, respondió que no se busca un tratado de libre comercio con China. El acuerdo anunciado el 16 de enero entre Carney y el presidente Xi Jinping resuelve disputas arancelarias: China reduce impuestos sobre alimentos canadienses, mientras Canadá elimina un arancel del 100% que permite importar hasta 49.000 vehículos eléctricos chinos al año, equivalentes a menos del 3% del mercado de autos nuevos en Canadá.
Carney, en declaraciones a periodistas en Ottawa el domingo, explicó que los aranceles vuelven a niveles de 2023 con el límite de vehículos, usando la frase “regreso al futuro” para vehículos eléctricos y agricultura. Aseguró que esto es coherente con el T-MEC.
Estas declaraciones de Trump inyectan incertidumbre en la revisión obligatoria del T-MEC, cuyo sexto aniversario es el 1 de julio. Economistas consultados por Bloomberg esperan un resultado positivo, pero Dominique Lapointe, estratega de Manulife Investment Management, advirtió que añade “riesgos a la baja” para las negociaciones. Canadá depende mucho de exportaciones a Estados Unidos, y aranceles en sectores como autos, acero y aluminio ya afectan su economía. Sin el T-MEC, los aranceles podrían subir por encima del 5-7%.
Trump ha dicho previamente que el acuerdo no ofrece ventajas reales a Estados Unidos, pese a ser un logro de su primer mandato. Grupos empresariales, como la industria automotriz, temen disrupciones en cadenas de suministro integradas en Norteamérica. El T-MEC permite revisiones anuales si no se extiende por 16 años, con opción de retiro tras seis meses de aviso.