Las crecientes tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, bajo Nicolás Maduro, podrían complicar las negociaciones de revisión del T-MEC en 2026, afectando las relaciones comerciales con México. La postura de no intervención del gobierno de Claudia Sheinbaum choca con la estrategia de presión máxima de Donald Trump. Analistas advierten de un posible choque diplomático que contamine el acuerdo comercial.
Las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 se ven amenazadas por la crisis entre Washington y Caracas. Enrique Quintana, en El Financiero, describe esto como una 'tormenta perfecta' que mezcla geopolítica y comercio. Estados Unidos ha escalado su presión contra el régimen de Nicolás Maduro, incluyendo la interceptación de un buque petrolero venezolano en aguas internacionales y acusaciones de vínculos con el Cártel de los Soles. Especialistas del Council on Foreign Relations ven esto como el inicio de una fase más agresiva, con posibles operaciones directas en semanas si Maduro no debilita.
México, bajo Sheinbaum, rechaza estas acciones, manteniendo su doctrina de no intervención y alineación con gobiernos de izquierda. Un gesto clave fue no felicitar a la opositora María Corina Machado por su Premio Nobel de la Paz, facilitado por EE.UU. para su viaje a Oslo. Quintana plantea interrogantes: ¿Cómo respondería México a una mayor intervención militar estadounidense? ¿Y EE.UU. si México se distancia en un tema de seguridad nacional?
Esta disonancia podría 'contaminar' el T-MEC. Una carta de 500 organizaciones empresariales estadounidenses resalta que el acuerdo sostiene 13 millones de empleos en EE.UU., pero teme que la agenda política de Trump tiña las negociaciones. El representante comercial Jamieson Greer ha abierto la puerta a modificaciones sustanciales, salida del tratado o negociaciones bilaterales. En Washington, se ve a los socios comerciales como aliados geopolíticos, y Trump podría usar las tensiones con Venezuela como moneda de cambio.
El Baker Institute advierte que la administración Trump empleará herramientas comerciales como aranceles para presionar políticamente. México queda entre defender su política exterior, que indirectamente respalda a Maduro, y preservar el acceso al mayor mercado mundial. Las próximas semanas serán cruciales para evitar un litigio mayor.