Alejandro Werner, director del Georgetown Americas Institute, advirtió que México logrará una negociación favorable en el T-MEC con Estados Unidos, pero en un contexto de debilidad institucional debido a decisiones unilaterales de aranceles por parte de Washington. Recomendó que el gobierno mexicano enfoque su estrategia de crecimiento en reformas internas como competencia, desregulación y educación. Además, proyectó que la inflación no bajará del 4% en los próximos años por presiones salariales.
Durante su participación en el Seminario de Perspectivas Económicas 2026 del ITAM, Alejandro Werner, exdirector para el Hemisferio Occidental del FMI y actual director del Georgetown Americas Institute, enfatizó la necesidad de que México priorice políticas internas para impulsar el crecimiento económico. "Nuestra palanca de crecimiento tiene que voltear a las reformas estructurales internas, competencia, desregulación, educación, infraestructura, etcétera y no un Plan México que es todo y no es nada", señaló.
Werner estimó que México alcanzará una buena negociación en el T-MEC, aunque el timing es incierto y ninguna acuerdo es definitivo con el gobierno estadounidense. "Al final del día vamos a tener un tratado, pero ¿de qué sirve el tratado?, si Estados Unidos puede mover aranceles", advirtió, destacando que Washington puede actuar unilateralmente, obligando a México a adaptarse en un entorno geopolítico cambiante. Esto resultaría en una ventaja arancelaria, pero dentro de un contexto institucional más débil.
El experto urgió una política de inversión más clara y revisar la reforma judicial para minimizar su impacto negativo en la sociedad y los inversionistas. Sugirió priorizar áreas como la transmisión eléctrica y mejorar la penetración de Wi-Fi, que en México es de las más bajas entre economías comparables.
En cuanto a la inflación, Werner proyectó que se mantendrá por encima del 4% en los próximos cinco años debido a la política de salario mínimo y redistribución salarial, generando presiones inflacionarias. Anticipó un escenario de bajo crecimiento con inflación controlada entre 4% y 4.5%. Como recomendación en un mundo riesgoso, propuso acumular más reservas en el Banco de México, alcanzando 100 mil millones de dólares adicionales en tres años para mayor seguridad financiera.