La inflación en México se desaceleró a 3.69% al cierre de 2025, pero expertos anticipan que superará el 4% durante 2026 debido al Mundial de Fútbol, aumentos salariales, nuevos impuestos y aranceles. Factores como los incrementos en el IEPS y las tarifas a importaciones chinas presionarán los precios, especialmente en servicios y mercancías. El Banco de México podría realizar recortes moderados a las tasas de interés, manteniendo una política cautelosa.
La inflación en México cerró 2025 en 3.69%, el nivel más bajo desde 2020, impulsado por una caída en los precios de frutas y verduras (-5.62%) y un bajo crecimiento en energéticos (0.18%). Sin embargo, el componente subyacente se aceleró a 4.33%, con alzas en alimentos y bebidas (5.22%) y servicios (4.35%). Esto acumuló seis meses dentro del rango objetivo del Banco de México de 3% ±1 punto porcentual.
Para 2026, analistas coinciden en que la inflación general terminará entre 4.1% y 4.2%, mientras que la subyacente alcanzará 4.3% a 4.4%. Ernesto Revilla, de Citigroup, advirtió que será el sexto año consecutivo fuera del objetivo de 3%, destacando presiones por el Mundial de Fútbol 2026, que elevará precios de servicios, como boletos en Monterrey comparables a vuelos a Europa. Carlos Capistrán, de Bank of America, señaló que los aumentos salariales por encima de la productividad mantienen la inflación de servicios elevada, pese a una brecha negativa en el producto.
Otros factores incluyen nuevos aranceles a productos chinos, mitigados parcialmente por la apreciación del peso, y ajustes en el IEPS a refrescos y tabaco. La inflación histórica promedio en México es de 4.2%, y Revilla lamentó la pérdida de credibilidad en la política monetaria del Banxico. Bancoppel y Monex prevén volatilidad en el primer trimestre por factores estacionales, pero estabilidad posterior con crecimiento moderado.
En respuesta, expertos como Gerónimo Ugarte, de Valmex, estiman recortes totales de 50 puntos base en la tasa de referencia, cerrando en 6.50%. Alberto Ramos, de Goldman Sachs, urgió cautela ante la alta inflación subyacente y expectativas fluctuantes.