A partir del 1 de enero de 2026, los precios de la gasolina y el diésel en México aumentarán debido a la actualización anual del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), según informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Este ajuste se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de noviembre de 2025, que registró 142.645 puntos.
La SHCP publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) las nuevas cuotas del IEPS para combustibles automotrices, que entrarán en vigor el primer día de 2026. Estas tasas se ajustan anualmente conforme a la Ley del IEPS, considerando la inflación medida por el INPC.
Las cuotas actualizadas son: 6.7001 pesos por litro para la gasolina Magna (menor a 91 octanos), 5.6579 pesos por litro para la Premium (mayor o igual a 91 octanos) y 7.3634 pesos por litro para el diésel. Este incremento se sumará directamente al precio final en las estaciones de servicio, afectando a conductores y transportistas en un contexto de presión económica al inicio del año.
Además del sector de combustibles, la reforma a la Ley del IEPS impactará otros productos de consumo diario. Por ejemplo, el impuesto a bebidas azucaradas subirá de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro, un aumento aproximado del 90%, lo que podría elevar el costo de un refresco de dos litros a unos 42 pesos. El tabaco verá su IEPS pasar del 160% al 200%, potencialmente llevando cajetillas como Marlboro por encima de los 100 pesos. Videojuegos con violencia enfrentarán un 8% adicional sobre su precio, elevando un título como Call of Duty de 1.700 a 1.836 pesos. Sueros orales no conformes con estándares de la OMS pagarán 3.08 pesos por litro, y las apuestas digitales verán su tasa impositiva del 30% al 50%.
Estos cambios buscan aumentar la recaudación fiscal, pero representan un desafío para el bolsillo de los consumidores mexicanos en 2026.