El gobierno colombiano reducirá el precio de la gasolina corriente en 300 pesos por galón a partir del 1 de febrero de 2026. Esta medida responde al saneamiento de la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). El ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó que el ajuste busca cerrar la brecha con el precio internacional y aliviar el bolsillo de los consumidores.
El anuncio del Ministerio de Minas y Energía y el Ministerio de Hacienda marca un paso clave en la estabilización financiera de los combustibles en Colombia. La reducción inicial de 300 pesos por galón de gasolina corriente entrará en vigor el 1 de febrero de 2026, tras el proceso de saneamiento del FEPC, que acumuló déficits por subsidios previos.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó en una entrevista con Caracol Radio: “Con el presidente y las directivas de Ecopetrol hemos estado revisando de cuánto sería la reducción del precio de la gasolina. La brecha entre el precio internacional y el interno se ha cerrado con respecto a los recursos girados al FEPC, lo que nos permite ajustar en $300 el precio de la gasolina”.
Esta decisión se basa en el pago de deudas heredadas, incluyendo 72 billones de pesos con Ecopetrol, y una reducción de la brecha del FEPC de 26,3 billones en 2023 a 7,2 billones en 2025, representando solo el 0,4% del PIB. El precio actual nacional de la gasolina es de aproximadamente 16.057 pesos por galón, con variaciones regionales: el más alto en Villavicencio (16.591 pesos) y Cali (16.502 pesos), y el más bajo en Pasto (14.227 pesos) y Cúcuta (14.400 pesos). Tras el ajuste, el promedio nacional bajaría a 15.757 pesos.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, enfatizó que el proceso será gradual y técnico, coordinado con Hacienda, para proteger el poder adquisitivo sin desestabilizar las finanzas públicas. Expertos como Sergio Cabrales de la Universidad de los Andes señalan que el precio interno ya supera al internacional desde junio de 2023, permitiendo aportes netos al FEPC. Sin embargo, persisten desafíos con subsidios al diésel (ACPM), que generan un costo mensual de 363.000 millones de pesos, y se han excluido vehículos particulares del subsidio para enfocarlo en transporte público.
El presidente Gustavo Petro ha destacado que esta medida complementa el aumento del salario mínimo y busca un efecto antiinflacionario, con potencial para reducciones adicionales de hasta 3.000 pesos en el futuro.