La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno mantiene mesas de trabajo con China, India y Corea del Sur para revisar los impactos de las barreras arancelarias aprobadas recientemente. Estas medidas, que entrarán en vigor en enero de 2026, afectan a más de mil productos importados de estos países. El objetivo es proteger la industria nacional sin generar tensiones internacionales.
En su conferencia matutina del viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el diálogo con China, India y Corea del Sur —países sin tratado comercial con México— se realiza de manera conjunta entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Economía. El propósito es evaluar los efectos de las barreras arancelarias y explorar posibles esquemas de entendimiento, evitando impactos negativos en la economía nacional.
Sheinbaum evitó detallar si se busca un tratado específico, respondiendo: “No sé si es un tratado, un acuerdo comercial, algún esquema. Nosotros no queremos enemistarnos con ningún país, con ningún pueblo, con ningún Gobierno”. Enmarcó la decisión en el Plan México, su estrategia de desarrollo industrial que aspira a posicionar al país entre las 10 principales economías mundiales. Como ejemplo, mencionó el sector textil, donde se observan señales de menor importación y mayor producción local.
El Congreso mexicano aprobó recientemente estas barreras a más de un millar de mercancías asiáticas, consideradas perjudiciales para la industria nacional y 350 mil empleos. Según el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, la medida podría recaudar más de 70 mil millones de pesos, con un impacto en la inflación de solo 0.2 por ciento. Sheinbaum enfatizó el enfoque en pequeñas y medianas empresas que dependen de insumos de estos países, con el fin de prevenir efectos adversos en la producción o los precios.
La presidenta subrayó que la interlocución se basa en criterios definidos, no en decisiones subjetivas, y que ya existen mesas de trabajo con estos países para analizar las condiciones.