A partir del 1 de enero de 2026, México impondrá nuevos aranceles de entre el 5% y el 50% a productos importados de países sin tratados de libre comercio, como China, afectando bienes cotidianos como ropa, juguetes y shampoo. El decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación, busca proteger la industria nacional y generar ingresos, aunque podría elevar precios para los consumidores. Especialistas advierten un impacto mínimo en la inflación, de solo 0,2%.
El gobierno mexicano, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, publicó este lunes un decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que modifica fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE). Estas reformas entrarán en vigor el 1 de enero de 2026 y aplicarán gravámenes del 5% al 50% sobre el valor en aduana de productos de países sin acuerdos comerciales, como China, calculados por litro, kilogramo o pieza.
Los sectores más afectados incluyen perfumería, cosméticos, jabones, preparaciones de limpieza y manufacturas de plástico, según capítulos 33, 34 y 39 de la TIGIE. En el capítulo 33, 20 fracciones enfrentan aranceles del 25% al 36%; el 34 modifica cuatro con 25%; y el 39 impacta 61 con variaciones del 5% al 35%. Otros productos destacados son piezas automotrices (25%-50%, como receptores de radio, reflectores y defensas), ropa, calzado, artículos de higiene (hasta 35%), juguetes, rompecabezas y ventiladores (30%), y shampoo o microondas (25%).
El Congreso aprobó estas barreras a más de mil mercancías asiáticas para salvaguardar la industria nacional y 350 mil empleos. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó que la medida recaudará más de 70 mil millones de pesos (unos 3.889 millones de dólares) y elevará la inflación en solo 0,2%. Especialistas señalan que encarecerá importaciones, golpeando el bolsillo de los mexicanos en bienes de origen asiático. Los importadores tienen un año para prepararse, y la lista completa está en el DOF.