El Ministerio de Comercio de Colombia publicó un borrador de decreto para aumentar los aranceles de importación a vehículos y motocicletas con motores a gasolina o diésel, con el fin de promover tecnologías limpias y fortalecer la industria nacional. La medida propone un 40% para autos y un 35% para motos, pero gremios como Asopartes y Andemos advierten que encarecerá precios y frenará la recuperación del sector en 2025.
El 11 de noviembre de 2025, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo publicó un borrador de decreto para comentarios que busca modificar el Arancel de Aduanas Nacionales. La propuesta eleva los aranceles al 40% para importaciones de vehículos con motores a gasolina o diésel, clasificados en la partida 8703 con 13 subpartidas arancelarias, y al 35% para motocicletas en la partida 8711. Esta medida, recomendada por el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior, entraría en vigencia tras un mínimo de 15 días de su publicación.
El gobierno argumenta que el cambio impulsará la transición hacia energías limpias, alineándose con el Acuerdo de París, la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) y la meta de carbono neutralidad para 2050. Señala que el 95,9% de la demanda energética en Colombia depende de combustibles fósiles, y el sector transporte es clave para reducir gases de efecto invernadero. Además, busca aumentar el recaudo fiscal, desincentivar tecnologías contaminantes y promover la reindustrialización, sofisticación productiva y empleo calificado en la industria automotriz nacional.
Sin embargo, gremios del sector expresan fuertes preocupaciones. Carlos Andrés Pineda, presidente de Asopartes, indicó: “Asopartes entiende la necesidad de avanzar hacia una movilidad más limpia y sostenible, pero considera que esta transición debe hacerse de manera gradual, técnica y concertada con el sector. Un aumento abrupto de aranceles no solo encarece el acceso a los vehículos, sino que también incrementa los costos de operación de talleres, almacenes y distribuidores formales que dependen de este mercado”. El gremio destaca que la industria genera más de 70.000 empleos directos y aporta el 2,5% al PIB industrial, y que la medida podría frenar el rebote del sector en 2025 tras años de contracción.
Andemos, por su parte, alertó sobre barreras al libre comercio. Andrés Chaves, su presidente ejecutivo, afirmó: “El decreto castiga el origen de los vehículos e impone barreras al libre comercio. No hay justificación técnica ni económica para tomar una decisión que encarece los precios, limite la oferta y afecte la libre competencia en el sector automotor”. Consideran que desincentiva la modernización del parque automotor y afecta países como Japón y China. Jaime Alberto Cabal, de Fenalco, la calificó de “completamente absurda”, citando fracasos históricos de proteccionismo desde los años 50.
David Cubides, economista del Banco de Occidente, señaló que las ventas de vehículos y motos han crecido en 2025, y un ajuste podría moderar esta dinámica positiva impulsada por el consumo. La propuesta impactaría regiones como Huila, séptimo departamento en ventas de motocicletas en octubre.