Los aranceles recíprocos del 30% para productos comerciales entre Colombia y Ecuador entraron en vigor el 1 de febrero, causando acumulación de camiones en la frontera desde el fin de semana. Comerciantes de la zona fronteriza expresan preocupación por el impacto en el comercio legal y el aumento de precios para consumidores. Autoridades y sector privado de ambos países se reunirán este lunes para buscar alternativas.
El 1 de febrero, Colombia y Ecuador implementaron aranceles recíprocos del 30% sobre productos que se comercializan entre ambas naciones, marcando el inicio oficial de estas medidas el día siguiente. Desde el fin de semana, se ha registrado un alto tráfico y acumulación de carga en la frontera, particularmente en las zonas de Tulcán e Ipiales.
Los comerciantes fronterizos alertan sobre las posibles consecuencias, argumentando que estas tarifas beneficiarán principalmente al contrabando, reducirán el flujo comercial legal y encarecerán productos básicos para los consumidores de ambos países. Los gremios empresariales de Colombia y Ecuador han manifestado una profunda preocupación por el impacto en sus operaciones.
En respuesta, el gobierno ecuatoriano y el sector privado buscan alternativas para mitigar los efectos en las exportaciones ecuatorianas. El presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, Juan Carlos Navarro, indicó que el objetivo de la reunión de este lunes con autoridades es 'cruzar ideas con Cancillería y que aporte con contactos en otros países que puedan facilitar la apertura de mercado'. Navarro también resaltó el reciente acercamiento entre ambas naciones durante el Foro CAF, insistiendo en soluciones para evitar la plena aplicación de estos aranceles.
Esta crisis comercial surge en un contexto de tensiones bilaterales, aunque ambos lados enfatizan la necesidad de diálogo para preservar las relaciones económicas.