El gobierno ecuatoriano anunció un incremento del 900% en la tarifa de transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano, pasando de unos 2,5 dólares por barril a más de 30 dólares. Ecopetrol, afectada por esta medida unilateral, estudia opciones como exportar por Coveñas para mitigar el impacto en sus operaciones en el sur de Colombia. El Ministerio de Minas y Energía de Colombia rechazó la decisión, llamándola una agresión que amenaza la producción en Putumayo.
La ministra de Energía de Ecuador, Inés Manzano, anunció recientemente un alza del 900% en la tarifa del crudo transportado entre Ecuador y Colombia por el Oleoducto Transecuatoriano (OTA). Esta medida eleva el costo de unos 2,5 a 2,7 dólares por barril a casi 30 dólares, según reportes de Ecopetrol y el Ministerio de Minas y Energía colombiano.
Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, señaló que esta decisión genera 'afectaciones importantísimas' en los costos de transporte, representando menos del 2% de la producción total de la petrolera, pero impactando significativamente a sus 8.500 a 10.000 barriles diarios por el OTA. La compañía, junto con Geopark, Gran Tierra y Parex, opera en la zona del Putumayo, donde pequeños y medianos productores sostienen empleo y estabilidad social.
Ante esto, Ecopetrol evalúa alternativas: reactivar el Oleoducto Trasandino, con un costo de 20 millones de dólares, aunque enfrenta conflictos sociales en Nariño y requiere aprobaciones ambientales; o transportar el crudo por vías terrestres desde Babillas, Guadúas y Vasconia hasta el Oleoducto Central y luego a Coveñas, con tarifas de 12 a 15 dólares por barril y la necesidad de 150 camiones. Roa enfatizó que no se reactivará el Trasandino sin estudios de viabilidad técnica, ambiental y económica que eviten afectaciones a comunidades indígenas Awá.
El ministro colombiano Edwin Palma rechazó la medida como 'unilateral y desproporcionada', violando el acuerdo binacional de 2011 y principios de la Comunidad Andina. En un contexto de caída de precios internacionales del crudo, Palma advirtió de posibles suspensiones de producción, pérdidas de empleo y daños a la economía regional. Colombia insiste en el diálogo diplomático para restablecer condiciones equitativas, priorizando mecanismos comunitarios.