Colombia y Ecuador han impuesto aranceles recíprocos del 30% a sus importaciones mutuas, exacerbando un conflicto que incluye la suspensión de exportaciones de energía eléctrica por parte de Colombia y un aumento del 900% en las tarifas de transporte de crudo por Ecuador. Esta disputa amenaza el comercio bilateral y la integración regional andina. Autoridades colombianas buscan diálogo para desescalar la situación.
La relación comercial entre Colombia y Ecuador ha entrado en una fase de confrontación intensa. Ambos países aplicaron aranceles del 30% a las importaciones del otro, un giro en una histórica integración comercial. Colombia suspendió las exportaciones de energía eléctrica a Ecuador, que cubren cerca del 8% de su demanda, en respuesta a las medidas ecuatorianas. Ecuador replicó elevando en 900% la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través del oleoducto SOTE, pasando de US$3 a US$30 por barril, afectando 13.250 barriles diarios desde el 23 de enero de 2026. Esta represalia se justifica por Ecuador en una supuesta 'falta de cooperación en materia de seguridad' por parte de Colombia, según el presidente Daniel Noboa y la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano. La canciller colombiana Rosa Villavicencio expresó sorpresa ante los aranceles y reiteró esfuerzos por el diálogo: 'El Gobierno recibió con sorpresa los aranceles impuestos por el presidente Daniel Noboa' y 'Esperamos que el diálogo nos lleve a levantar las sanciones pronto'. Colombia envió una nota de protesta sin respuesta positiva. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, destacó un aumento del 321% en intervenciones contra el narcotráfico en la frontera. La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, anunció posibles aranceles del 30% a productos ecuatorianos y una línea de crédito con Bancoldex para exportadores. En 2025, Colombia tuvo un superávit comercial de US$920,7 millones con Ecuador, con exportaciones de US$1.673 millones, principalmente energía, medicamentos, insecticidas y vehículos, aunque con una caída del 3,2%. Ecuador depende en 70% de hidroeléctrica, haciendo vulnerable su matriz energética. Según Anif, el conflicto podría aumentar la incertidumbre económica y afectar encadenamientos productivos en la Comunidad Andina. Se anuncia una reunión entre presidentes para buscar desescalada diplomática, clave ante desafíos internos y regionales.