Ecuador impuso un arancel del 30% a importaciones colombianas por preocupaciones de seguridad fronteriza, lo que llevó a Colombia a responder con medidas similares, incluyendo aranceles a 23 partidas arancelarias ecuatorianas y la suspensión temporal de exportaciones eléctricas. Esta escalada afecta el comercio bilateral, valorado en miles de millones de dólares, y pone en riesgo empleos en sectores como el agro y la manufactura. Gremios llaman a restablecer el diálogo diplomático para evitar mayores impactos económicos.
La tensión comercial entre Colombia y Ecuador surgió cuando el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció un arancel del 30% a las importaciones colombianas, criticando la falta de control fronterizo por parte del gobierno de Gustavo Petro ante grupos armados ilegales. En respuesta, Colombia adoptó un arancel ad valorem del 30% a 23 partidas arancelarias ecuatorianas, desagregadas en 73 subpartidas, afectando productos como arroz, aceite de palma, azúcares, plásticos y neumáticos. Entre enero de 2023 y octubre de 2025, Colombia importó 683.825,8 toneladas de estos bienes desde Ecuador, lo que resalta el potencial impacto en precios y cadenas productivas locales.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, liderado por la ministra Diana Marcela Morales Rojas, justificó la medida como defensa de la seguridad nacional, alegando que Ecuador violó compromisos en la Comunidad Andina. Adicionalmente, Colombia suspendió las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIEs) a partir de las 6:00 p.m. del 22 de enero de 2026, una decisión técnica para garantizar la oferta interna, según Petro, quien prometió restablecer el servicio una vez asegurada la suficiencia energética nacional. Ecuador, por su parte, afirmó contar con 5.454 megavatios de capacidad instalada para cubrir su demanda de manera autónoma.
Petro también ordenó a la Fuerza Pública un control absoluto en la frontera con Ecuador para impedir la entrada de insumos para fentanilo, destacando la necesidad de coordinación bilateral contra el narcotráfico, que ha incrementado la violencia en Ecuador. El comercio bilateral es significativo: hasta noviembre de 2025, Colombia exportó US$1.673 millones a Ecuador, su sexto destino principal y segundo en no minero-energéticos, mientras Ecuador exportó US$681 millones a Colombia. En el Valle del Cauca, más de 440 empresas exportan anualmente más de 330 millones de dólares, con riesgos para miles de empleos en azúcar, autopartes y moda.
El Consejo Gremial Nacional y Fedearroz pidieron restablecer relaciones mediante diálogo, advirtiendo que usar herramientas económicas para presión política deteriora la integración regional. Fedearroz solicitó incluir el arroz en los aranceles y designar un puerto único para controlar importaciones ilegales, salvando 100.000 hectáreas en riesgo. Ambas naciones mantienen canales diplomáticos abiertos para resolver el conflicto de manera transitoria.