El Senado de México aprobó una reforma arancelaria que impone tarifas de entre 5 y 50 por ciento a productos de China y otros países asiáticos sin tratados comerciales, efectiva desde el 1 de enero de 2026. Brasil observa con cautela esta medida por posibles impactos en su comercio bilateral fuera del sector automotriz. El gobierno brasileño busca diálogo para mitigar efectos en exportaciones e inversiones.
El miércoles, el Senado de la República aprobó la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación (LIGIE), iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, con 76 votos a favor, 5 en contra y 35 abstenciones. Esta reforma impone aranceles de entre 5 y 50 por ciento a alrededor de 1.463 productos originarios de China, Corea del Sur, India, Vietnam y Tailandia, países sin acuerdos de libre comercio con México. Los sectores afectados incluyen textiles (706 fracciones), hierro y acero (249), automóviles y autopartes (94), y plásticos (81), representando importaciones por 52 mil millones de dólares, o el 8.6 por ciento del total nacional.
La medida busca equilibrar el mercado, proteger más de 320 mil empleos en riesgo en estados como Nuevo León, Jalisco, Estado de México, Ciudad de México y Querétaro, y fomentar la relocalización de industrias estratégicas. De las modificaciones, 316 fracciones arancelarias que antes no pagaban impuestos ahora lo harán, 341 tendrán una tasa del 35 por ciento y 302 del 10 por ciento. El senador panista Miguel Márquez, de la oposición, advirtió que los aranceles solos no bastan y se necesita una política integral para la reindustrialización.
Brasil, aunque no directamente afectado, expresó inquietud por posibles efectos colaterales en su relación comercial con México, que ha crecido en años recientes. El gobierno del presidente Lula da Silva indicó que el sector automotriz queda exento gracias al Acuerdo de Complementación Económica nº 55 (ACE-55), pero teme erosión de preferencias en otros rubros. En un comunicado, Brasil espera el texto final de la ley para evaluar impactos y ha mantenido contacto con autoridades mexicanas para promover previsibilidad y cooperación económica, enfatizando la integración productiva en América Latina.
Para consumidores, esto podría elevar precios de productos cotidianos en plataformas como Shein o Temu, afectando el comercio electrónico.