El mercado de vehículos pesados en México registró una caída del 31% en 2025, un retroceso catastrófico según la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact). Este desplome superó las expectativas negativas tras el récord de 2024 e impactó toda la cadena productiva del sector. Las causas incluyen un deterioro en las expectativas empresariales y un entorno económico incierto.
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Anpact, presentó un balance alarmante del mercado de vehículos pesados en México para 2025, destacando una contracción del 31% en las ventas. Este resultado, peor que el de 2020 durante la pandemia, no se explica solo por variables como el crecimiento económico, el tipo de cambio o las tasas de interés.
El impacto se extendió a la manufactura, producción de autopartes, distribución y el marco jurídico de la industria automotriz. En el segmento de carga, International lideró con 17.96% de participación, seguido por Isuzu (10.01%) e Hino (4.26%). Para pasaje, Mercedes-Benz dominó con cerca del 39%, mientras Scania (12.66%), Volvo (12.63%), International (11.7%) y Volkswagen (10.27%) completaron el top cinco.
El diésel representó el 98.19% de las ventas, pero también cayó un 31%. Arzate atribuyó el declive a un deterioro en las expectativas de empresas transportistas y compañías con flotas propias, agravado por menor inversión fija bruta, debilitamiento de la confianza empresarial, presiones en costos y un contexto internacional complejo, incluyendo ajustes en relaciones con Estados Unidos.
Mirando a 2026, la Anpact anticipa un crecimiento del 10% en ventas de camiones pesados, impulsado por reactivación del mercado interno y certidumbre regulatoria, aunque lejos de los niveles de 2024. El sector urge al gobierno federal modificar el arancel a importaciones de camiones usados, citando subvaluación, contrabando y crimen organizado que afectan la competitividad.