La utilización de la capacidad instalada en la industria argentina cayó al 57,7% en noviembre de 2025, el nivel más bajo desde marzo, según datos del INDEC. El sector textil sufrió un desplome histórico al 29,2%, con empresarios advirtiendo sobre cierres masivos y pérdida de empleo debido a la apertura comercial y la falta de demanda interna.
La industria argentina enfrenta una crisis profunda, con la utilización de la capacidad instalada (UCI) descendiendo al 57,7% en noviembre de 2025, un retroceso de casi cinco puntos respecto al 62,3% de noviembre de 2024. Este es el nivel más bajo desde marzo de 2025 y confirma una meseta recesiva en lugar del repunte esperado. Mientras la refinación de petróleo alcanza el 86,5% impulsada por exportaciones de Vaca Muerta, sectores intensivos en mano de obra como la metalmecánica (39,9%, excluyendo automotriz) y la automotriz (46,3%) se hunden por la menor demanda local y competencia importada.
El economista Mariano Kestelboim describió el panorama como "un combo de políticas económicas que perjudican en gran medida a la industria", citando la compresión del consumo interno, apertura comercial, atraso cambiario y alto costo del crédito. Estos son "los registros más bajos de la historia nacional" fuera de la pandemia, según él.
El sector textil es el más afectado, operando al 29,2% de capacidad frente al 48,2% del año anterior, lo que deja siete de cada diez máquinas paradas. Marco Meloni, empresario textil involucrado en hilandería y terminación de telas, alertó que el problema fundamental es "recrear la demanda interna", ya que los salarios no cubren gastos básicos. El sector perdió al menos 18.000 empleos formales y hasta 28.000 informales, con más de 400 empresas cerradas. "Empezás a suspender gente y después a echar", relató Meloni, quien comparó la situación con la crisis de los 2000, con inflación cero, déficit cero y 25% de desocupación.
Empresarios advierten que queman márgenes para sobrevivir, con precios de ropa subiendo solo 15% interanual contra una inflación del 31%. La apertura a importaciones chinas, ventas online sin aranceles y presión impositiva agravan la competencia desleal. Meloni enfatizó: "Los países del primer mundo son países industrializados" y abogó por exportar productos con valor agregado en lugar de materias primas.